martes, 17 de junio de 2014

Me rindo, si, me rindo, hoy he llegado a esa conclusión contigo, no puedo seguirte en tu viaje, más no puedo hacer, me encantas y lo sabes, te gusto y lo sé, pero no puedo pelear junto a tus miedos y demonios si no me dejas acercarme un poco a la batalla y menos si yo soy uno de tus miedos... Quizá algún día lo entiendas, quizá algún día seas tan feliz como yo quise que lo fueras conmigo... Pero más no puedo, no se como y ante esas incertidumbres tuyas prefiero alejarme, la primera vez crei que fue mi culpa, y quiza lo fue, pero esta vez ya me di cuenta que no soy yo, ni tu.... Solo un triste destino que nos impide, que nos sanciona con esta terrible soledad... Y que inevitablemente persiste... Quiza el proximo round sea diferente... Quiza...

lunes, 17 de febrero de 2014

y el conejo blanco cae lentamente a la brea, mientras se ensucia, se ahoga... nada lentamente sofocándose en sus chillidos y en su patalear, hasta que solo sale una que otra burbuja salpicando un poco de aquel viscoso y negruzco fluido, vestigio de lo que algún día estuvo vivo... cartas de humo disfrutan del atardecer y las manecillas del reloj solo siguen girando, ¿hacia que lado? desde hace tiempo no lo sé, pero sigo aquí esnifando promesas, metiendo vidas enteras en cápsulas de gel para después ingerirlas, mientras eufóricos rayos deambulan por mis venas, por mis arterias, me recorren y se esfuman con cada palpitar, resulta, que son impulsos de viento, me lo dijo un sujeto con sombrero... equilibro una y otra vez su cuerpo frente al mío mientras ella me jala bruscamente más y más abajo... inhalo, bebo, como, fumo y me inyecto con su alma, si es que alguna vez la tuvo, no hay alegría, ni tristeza, no hay dolor, solo siento esa masa de colores que se apodera de mi cabeza junto al sonar de algunaos voces, de algunos tonos de melodías y después viene una explosión que me aturde hasta que quedo inconsciente, en la nota más alta de aquella vieja canción sobre Alicia...