miércoles, 15 de abril de 2026
¿Sabes? Hace tiempo entendí mi propósito, hace tiempo entendí que soy un faro a dónde arriban navíos perdidos, desorientados por tormentas que azotaron sus velas, navíos que volverán a enfrentar su destino una vez que se recuperen. Desde el momento que entendí eso. Entendí que tenía frente a mi la tarea de ser resistente como un faro, encender la luz cada atardecer y prepararme para una soledad no tan terrible, pero poco pedida. Quizá por eso estoy aquí, por qué sé que no te vas a quedar, no te atreverías. Tendrías que anclar tu navío y volverte luz. Sé que no lo harás, por que a pesar de tener el faro frente a ti sigues perdida en ese mar de indecisiones, de miedos, de una angustía infinita que no te permite navegar en calma. No te puedes ir de la bahía, pero tampoco llegas a puerto. Quieres navegar, pero sin velas, quieres ser luz, pero sin quemarte, quieres ser tu, sin ser tu. Te encuentras dividida entre la mujer que eres, la que crees que deberías ser y la que crees que los demás creen que deberías ser. Pero seguiré prendiendo la luz cada tarde, seguiré resistiendo los embustes de tus cañones, por qué tengo la esperanza que algún día a pesar de que dejes está bahía, seas la mujer que eres, tal cual dios te hizo y si no la dejas, que te conviertas en luz, para que juntos guiemos a más navíos hacia su destino antes de que naufraguen.
miércoles, 19 de junio de 2024
Me causa un no se qué las personas que sofocan sus fuegos con palabras de desconocidos. Tan frágil, la convicción interna. Tan efímeros sus sentimientos, siempre huyendo del sufrimiento que tiene atado a sus pies. Cada tanto se abre la herida, cada tanto sangra por dónde le duele. Dejando algo de si en el camino, pedazos de alguien que ya no existe, pedazos que anhela recuperar.
Pobre muchacha de humo, si supiera que en su propósito está el arder, pero no para consumirse, sino por qué es una estrella radiante e infinita, frente a la cual no existe sombra ni sobras. Si supiera que puede calentarse con solo cerrar los ojos, los oídos, la boca y dejar que la piel sienta.
Me causa un no se que las personas que sofocan sus fuegos con palabras de desconocidos, por qué yo he sido uno de ellos, pero ya no más.
Me causa un no se qué las personas que sofocan sus fuegos con palabras de desconocidos. Tan frágil, la convicción interna. Tan efímeros sus sentimientos, siempre huyendo del sufrimiento que tiene atado a sus pies. Cada tanto se abre la herida, cada tanto sangra por dónde le duele. Dejando algo de si en el camino, pedazos de alguien que ya no existe, pedazos que anhela recuperar.
Pobre muchacha de humo, si supiera que en su propósito está el arder, pero no para consumirse, sino por qué es una estrella radiante e infinita, frente a la cual no existe sombra ni sobras. Si supiera que puede calentarse con solo cerrar los ojos, los oídos, la boca y dejar que la piel sienta.
Me causa un no se que las personas que sofocan sus fuegos con palabras de desconocidos, por qué yo he sido uno de ellos, pero ya no más.
Me causa un no se qué las personas que sofocan sus fuegos con palabras de desconocidos. Tan frágil, la convicción interna. Tan efímeros sus sentimientos, siempre huyendo del sufrimiento que tiene atado a sus pies. Cada tanto se abre la herida, cada tanto sangra por dónde le duele. Dejando algo de si en el camino, pedazos de alguien que ya no existe, pedazos que anhela recuperar.
Pobre muchacha de humo, si supiera que en su propósito está el arder, pero no para consumirse, sino por qué es una estrella radiante e infinita, frente a la cual no existe sombra ni sobras. Si supiera que puede calentarse con solo cerrar los ojos, los oídos, la boca y dejar que la piel sienta.
Me causa un no se que las personas que sofocan sus fuegos con palabras de desconocidos, por qué yo he sido uno de ellos, pero ya no más.
miércoles, 24 de abril de 2024
Poco a poco el se fue convirtiendo en el enemigo, poco a poco ella se iba alejando de quién quería ser y aceptaba ciegamente los pedazos de quién era, se había creído todas esas historias rancias, inutiles y dementes que habitaban en sus quien sabe cuantas heridas. Y es que ella sentía que perdía identidad en cada beso, en cada caricia, en cada mirada transparente, tenía miedo y se aferraba ciegamente a las historias pasadas de víctima, de insuficiencia, de una falsa "fortaleza", de la búsqueda exterior de "amor propio", de sufrimiento...
Él, cuando volteó a verla, el pudo ver qué ya no significaba nada más allá que el enemigo, blanco perfecto para recomenzar el renuente y exhaustivo ciclo. El, sin chistar, aceptó el papel que le habían otorgado, no por martir, si no por amor, sin sacrificio ni pena, quizá así, cuando ella se viera en el espejo, dejaría de verse como su propia enemiga.
jueves, 13 de julio de 2023
Me pregunto si todavía imaginas mi rostro cuando sientes dicha, o si sigo siendo esa persona en la que eliges descansar tus problemas o compartir tus alegrías.
Me pregunto si todavía sigue habiendo algún vestijio del amor que en ti sembré muchas noches atrás. Si la calidez de nuestros abrazos, sigue dando calor aún en la distancia.
Me pregunto si cuando ves el cielo y las estrellas escuchas mi voz o si cuando una brisa recorre tu cara en medio de la noche todavía sientes mis manos.
Me pregunto si los besos que alguna vez recorrieron tu cuerpo siguen latiendo y destellando tal cual centellas en tu cuerpo, electrizando tu piel.
Me pregunto si sigo siendo yo, si sigues siendo tu. Me pregunto tantas cosas entre la una y las dos que mantienen en vilo el más grande de mis quizás.
Y es que a veces simplemente me pregunto si me extrañas, por qué yo sí lo hago y todavía no me he marchado.
martes, 11 de julio de 2023
Te amé hasta los huesos, te amé con el alma, te amé con ganas, te ame y si, te sigo amando, bueno, ya no a ti, a las promesas, a los planes juntos, a esos momentos a cuentagotas que me permitías ver cómo podía ser mi vida. Me amaste en veces, lo sé y lo agradezco, me amaste con pasión, con ternura, con comprensión y paciencia. Me amaste muy a tu modo y yo a ti al mío. Se llevaron tan bien nuestros amores cuando estaban juntos, pero después parecía uno más, después todo era más importante, después... Después... Y así el tiempo paso, nunca he sabido retirarme a tiempo, nunca he sabido dejar de querer, siempre hasta que la última gota exprimida se consuma, pero es que no quiero odiarte, ni odiarme, no quiero que me odies.
En verdad, te amé, en verdad fui feliz junto a ti y sé que tú también... Lástima... Me hubiera gustado no ser yo el que se marcha...
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