Me pregunto si todavía sigue habiendo algún vestijio del amor que en ti sembré muchas noches atrás. Si la calidez de nuestros abrazos, sigue dando calor aún en la distancia.
Me pregunto si cuando ves el cielo y las estrellas escuchas mi voz o si cuando una brisa recorre tu cara en medio de la noche todavía sientes mis manos.
Me pregunto si los besos que alguna vez recorrieron tu cuerpo siguen latiendo y destellando tal cual centellas en tu cuerpo, electrizando tu piel.
Me pregunto si sigo siendo yo, si sigues siendo tu. Me pregunto tantas cosas entre la una y las dos que mantienen en vilo el más grande de mis quizás.
Y es que a veces simplemente me pregunto si me extrañas, por qué yo sí lo hago y todavía no me he marchado.