domingo, 26 de agosto de 2012
Episodios escritos con tinta y escenas dibujadas en gris, ese es el arte que a veces la vida imprime, no queda más que agregar color, aunque el uso del corrector esta prohibido... Todos los días terminarás dedicando cinco minutos a leerte aquellas líneas frente al espejo, líneas que no puedes borrar, pero que esperas con el tiempo poder olvidar, aunque de antemano sabes que es imposible... Te das cuenta que vives, lloras y ríes en una obra de teatro donde el protagonista es también tu único espectador y crítico permanente. No hay aplausos, ni abucheos, tampoco intermedios y jamás se cierra el telón. Algunos dicen que la obra es improvisada y otros dicen que ya esta escrita, no lo sé y probablemente nunca lo sabré, al final de todo con drama, alegrías, misterios y tristezas quizá, la última palabra que diga sea simplemente... Fin.
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