lunes, 11 de mayo de 2020
Y al final solo quedaron esos contrastes de una sociedad en decadencia. Esa tarde una luz transmutaba en aquel cuarto del 103 que alguna vez llamé hogar. Su corazón se detenía aquí, se fragmentaba en recuerdos destellantes, en nostalgias que el insomnio abraza, en simples, pero significativas memorias deshilachadas que se esconden entre toda esta maraña de pensamientos que habitan entre mis oídos. Son un recordatorio de lo enigmática que llega a ser la existencia... Un recordatorio, de que ninguna luz se extingue en realidad, solo se fragmenta entre todos los que alguna vez te conocimos y esque no puedo decirte hasta pronto por qué una parte de ti habita en mi, pero en verdad, espero volver a verte alguna vez, estrechar tu mano, abrazarte y decirte que al final nada fue en vano...
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