domingo, 26 de febrero de 2023

Pensamientos hay que como olas van borrando las huellas que vas dejando en la arena, que convierten al horizonte y su paisaje en una estrella inalcanzable, pensamientos hay que crean tormentas donde solo hay brisas cálidas. Son pensamientos propios del ser, que vienen y van, que en ocasiones se quedan, pero que como la arcilla son moldeables, se pueden destruir y rehacer cómo el alfarero, que ha hecho mil intentos de vasija con la misma tierra, hasta que su creación le agrada. Esa es la naturaleza inalienable de nosotros, los seres humanos, por qué aunque las olas borren tus huellas en verdad diste esos pasos para llegar a ahí, por qué aunque horizonte parezca inalcanzable para eso sirve, para caminar, acumulando experiencias y sensaciones que no necesitan de otros como testigos, más que de uno mismo. Por qué ninguna tormenta es eterna, ni ningún camino el equivocado. Todo se crea, se destruye y se vuelve a crear, justo como lo hace el alfarero con sus manos y un poco de arcilla. 

viernes, 17 de febrero de 2023

Frases hay que se quedan incompletas a la mitad de una palabra, frases que dicen más cuando esto sucede que si terminaran, frases que desordenan, que despedazan, que dan, que quitan, que matan y reviven. Frases que desincronizan en instantes toda una eternidad. Frases que sin tinta ni tintero dejan una marca por dónde pisa el león y también la oveja. Tan naturales y volátiles cómo la propia existencia del ser. Que se sienten y resuenan en lo más profundo, ahí, junto al alma. 
Me hablas, te hablo, te sonrió y te sonrojas, nos reímos, nos carcajeamos y con cada risa, con cada empujón, con cada conversación con la mirada, con los dedos, con cada frase sin razón y besos a la mitad de la calle, a la mitad de la noche...  vamos entregando un poco de ti y de mi, a un nosotros, pero de repente te escondes, no se de que...Como me gustaba la idea, realmente me gustaba...


Vagos recuerdos y 500 frases incompletas

sábado, 11 de febrero de 2023

Ella es curiosa. Es un poema, que te marca el ritmo, que en las mañanas se despierta con la incertidumbre cotidiana del que será, con la responsabilidad de enfrentar lo que sea que tenga enfrente, hay días que no sabe ni cómo hacerlo, pero siempre termina haciéndolo, por qué ella es mucho más de lo que ella cree que puede ser. Es una chica revolucionaria, que no se conforma con lo que puede dar, ni con lo que es, siempre va por más, con ideas e ideales que se contagian, que abren todas las posibilidades. Es inspiración, musa nocturna, el primer pensamiento que tengo cuando despierto y el último cuando mis párpados se cierran. Es una curandera que con sus besos y sus manos va curando mis heridas aunque las suyas sigan abiertas. Es el sueño que alguna vez tuve, pero que pensé que jamás alcanzaría a disfrutar. Es perfectamente imperfecta. Es hermosa como es, aunque a veces se olvide de ello y deba recordárselo. Es un cometa que vuela alto, un cometa que a veces el viento trata de alejar, pero que sostengo con firmeza, al menos, hasta que ella lo quiera, por qué libre es y libre me gusta. Es risas, llanto y sensualidad. La naturalidad andando del ser, femenina, con sus curvas y constelaciones, las cuales gustoso recorro cada vez que puedo. Es pura fé. Es fuego, pero no de esos que queman, sino de esos que mantienen calientita al alma. Es humana, es mujer y mamá, la que elijo día a día como mi compañera, descanso en ella mi admiración, mi compresión y gratitud. Es un poema, cómo ya dije y sin dudarlo el mejor que he leído.

miércoles, 8 de febrero de 2023

No importa no saber quién eres en realidad, ni por qué estás aquí, o más bien ahí. La historia se repite cada tanto, rompiendo todos los esquemas sobre los cuales mis estrellas se han trazado, añadiendo con ello una nueva en este cielo oscuro. Somos nada y polvo, la ineficiencia entre estas líneas. Somos un resquicio por dónde se escapan los sueños que ni siquiera hemos podido imaginar. 
Vivo en un sueño, en una metáfora humeante, en el hastío de la madrugada donde imprimo mis ideas y mis emociones, con los segundos que pasan logro recorrer cada fibra de mi ser con la esperanza de encontrar mi norte, de saberme vivo, de no entender y dejarme llevar por la corriente que me lleve hacia ningún lugar en particular, pero donde deba estar. Vivo y muero con cada oración que no dije, con los puntos suspensivos que no continuaron. Vivo de noche, de día. Vivo mientras duermo, mientras río,  mientras estoy aquí mirándole a los ojos aunque los míos estén cerrados, con sus labios y su nariz, con los besos que no voy contando. Vivo sin saber por qué lo hago, dejando entre abierta la ventana por dónde se cuela la luna y sus susurros, historias de amantes anónimos que se impregnan en mi imaginación, con sus colores, con destinos que se escribieron en papel y que se consumieron entre cenizas. Vivo para recordarme que con ella soy, somos, un resplandeciente destello que si bien es finito, terminará viajando por toda una eternidad en el vasto universo. Vivo para sentirme dichoso del momento en el que existo. Vivo en las caricias que le doy, intentando ser un tatuaje invisible que el tiempo no pueda borrar; En las sensaciones que siento cuando nos enredamos cómo el nudo de un pescador. Y es que después de estar entre el abismo y la soledad por tanto tiempo puedo decir que vivo...y si, es por ella.